Los ataques de pánico implican períodos cortos de síntomas intensos, como los que se presentan a continuación, que alcanzan su punto máximo dentro de los 10 minutos después de comenzar:
Los síntomas de la agorafobia abarcan:
Si el ataque de pánico no ha sido diagnosticado, la persona puede sentir como si estuviera muriendo. A menudo, la gente acudirá al servicio de urgencias u otros centros de atención de urgencia, ya que piensan que están experimentando un ataque cardíaco.
Un examen físico y una evaluación psicológica pueden ayudar a diagnosticar esta afección.
Los síntomas pueden ser físicos y puede darse un diagnóstico equivocado, razón por la cual, es importante descartar cualquier trastorno médico, como problemas cardíacos, hormonales, respiratorios, neurológicos y de drogadicción. Estas afecciones pueden ocurrir con los trastornos de pánico.
Los exámenes que se lleven a cabo dependen de los síntomas.
Moore DP, Jefferson JW. Handbook of Medical Psychiatry. 2nd ed. St. Louis, Mo: Mosby; 2004:162-163.
Rakel RE. Textbook of Family Practice. 6th ed. Philadelphia, Pa: WB Saunders; 2005:1440.
Schneier FR. Clinical practice: social anxiety disorder. NEJM. 2006;355:1029-1036.
Katon WJ. Panic disorder. NEJM. 2006;354:2360-2367.
Connolly SD, Bernstein GA; Work Group on Quality Issues. Practice parameter for the assessment and treatment of children and adolescents with anxiety disorders. J Am Acad Child Adolesc Psychiatry. 2007;46:267-283.