Durante un episodio agudo de esquizofrenia, a menudo se requiere hospitalización para fomentar la seguridad del paciente y para satisfacer sus necesidades básicas, como alimentación, reposo e higiene.
Los medicamentos antipsicóticos o neurolépticos funcionan cambiando el equilibrio de químicos en el cerebro y se usan para controlar los síntomas de la enfermedad. Estos medicamentos son efectivos pero también están asociados con efectos secundarios que pueden desmotivar al paciente para tomarlos con regularidad. Sin embargo, muchos de estos efectos secundarios pueden tratarse y no deben ser motivo para evitar buscar tratamiento para este serio trastorno.
Los efectos secundarios comunes de los antipsicóticos tradicionales incluyen sedación y aumento de peso. Otros efectos secundarios se conocen como síntomas extrapiramidales (como contracciones musculares, problemas de movimiento y marcha, y sensaciones de inquietud o "aprehensión").
Los riesgos a largo plazo comprenden un trastorno de movimiento llamado discinesia tardía, la cual involucra movimientos involuntarios. Agentes más nuevos conocidos como antipsicóticos atípicos parecen tener un perfil de efectos secundarios un poco más seguro. También parecen ayudar a las personas que no se han beneficiado de los medicamentos tradicionales anteriores. Usualmente es necesario hacer un tratamiento farmacológico continuo para prevenir una reaparición de los síntomas.
Las formas de psicoterapia de apoyo y centrada en el problema pueden ser útiles para muchos individuos. Las técnicas conductistas, tales como el entrenamiento de habilidades sociales, se pueden utilizar en un escenario terapéutico o en el ambiente natural del paciente para estimular el desempeño social y ocupacional.
Las intervenciones familiares que combinan apoyo y educación acerca de la esquizofrenia (psicoeducación) parecen ayudar a las familias a enfrentar la situación y reducen las recaídas. A los pacientes que no tienen familia ni apoyo social se los puede ayudar por medio de programas intensivos de manejo de casos que hacen énfasis en un alcance activo y conexión con una variedad de servicios de apoyo comunitario.
Existen muchos desenlaces clínicos potenciales de la esquizofrenia. La mayoría de las personas con este trastorno encuentran que sus síntomas mejoran con los medicamentos y algunas obtienen un control sustancial de los síntomas a lo largo del tiempo. Sin embargo, muchos otros experimentan discapacidad funcional y están en riesgo de episodios agudos repetitivos, particularmente durante las etapas iniciales de la enfermedad.
El apoyo en el hogar, la rehabilitación vocacional y otros programas de apoyo comunitario pueden ser esenciales para su posicionamiento en la comunidad. Las personas que sufren las formas más severas de este trastorno pueden estar demasiado discapacitadas para vivir de manera independiente, lo que requiere hogares para grupos u otros ambientes de vida estructurada a largo plazo.
Se debe llamar al médico si la persona:
Rakel RE. Textbook of Family Practice . 6th ed. Philadelphia, Pa: WB Saunders; 2005:115-124.
Marx J. Rosen’s Emergency Medicine: Concepts and Clinical Practice . 5th ed. St. Louis, Mo: Mosby; 2002:1541-1548.
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