Los testÃculos se desarrollan antes del nacimiento en la cavidad abdominal y normalmente descienden hasta el escroto antes del parto, pero cuando uno o ambos testÃculos no logran hacer esto, se los denomina testÃculos no descendidos.
Criptorquidismo; Escroto vacÃo (testÃculos no descendidos); Monorquidia; TestÃculos desaparecidos no descendidos
Los testÃculos no descendidos son muy comunes en los niños prematuros y se presentan en un 3 a 4% de los bebés a término. Aproximadamente el 65% de los testÃculos desciende por lo general a los 9 meses de edad.
Una vez que se ha descubierto el testÃculo en el escroto, se considera que ha descendido, aun si en un examen posterior está retraÃdo temporalmente. En ocasiones, se desarrolla una condición (conocida como testÃculos retráctiles), en la cual el médico puede algunas veces localizar los testÃculos y en otras no.
Esto ocurre por la fuerza del reflejo muscular (reflejo cremastérico) que retrae los testÃculos y la pequeña masa de los mismos antes de la pubertad. En este caso, los testÃculos descienden durante la pubertad. Estos testÃculos se consideran una variante de lo normal y no requieren corrección quirúrgica.
Los testÃculos que no han descendido antes del primer año de edad se deben evaluar con sumo cuidado. Estudios recientes sugieren que se debe realizar una cirugÃa definitiva a esta edad para confirmar el diagnóstico y reducir la probabilidad de sufrir lesión testicular permanente.
Los testÃculos que no descienden de forma natural al escroto se consideran anormales por el resto de la vida del paciente y tienen una mayor posibilidad de desarrollar cáncer sin importar si son o no llevados al escroto.
El hecho de descender el testÃculo al escroto maximiza la producción de esperma e incrementa las posibilidades de una buena fertilidad, al igual que permite la examinación para detectar el cáncer testicular de manera temprana.
En otros casos, como en el de testÃculos desaparecidos, estos no se encuentran durante una exploración quirúrgica, lo cual se puede deber a un traumatismo vascular ocurrido en el útero (torsión testicular), que deriva en una infartación (necrosis del tejido afectado).
Otra posibilidad es que esto esté asociado con una anomalÃa congénita, en cuyo caso se ven vasos sanguÃneos sin salida en los vasos deferentes (el tubo que normalmente conduce el esperma).
|
A.D.A.M., Inc. is accredited by URAC, also known as the American Accreditation HealthCare Commission (www.urac.org). URAC's accreditation program is the first of its kind, requiring compliance with 53 standards of quality and accountability, verified by independent audit. A.D.A.M. is among the first to achieve this important distinction for online health information and services. Learn more about A.D.A.M.'s editorial process. A.D.A.M. is also a founding member of Hi-Ethics (www.hiethics.com) and subscribes to the principles of the Health on the Net Foundation (www.hon.ch). |