Una hernia puede variar de menos de uno a más de cinco centímetros de diámetro.
Se presenta una hinchazón blanda sobre el ombligo cuando el bebé está sentado, llora o hace un esfuerzo. La protuberancia puede ser plana cuando el bebé está quieto y acostado boca arriba.
El médico puede encontrar la hernia durante un examen físico.