Las amígdalas son ganglios linfáticos que se encuentran en la parte posterior de la boca y en la parte de arriba de la garganta. Normalmente ayudan a eliminar las bacterias y otros microorganismos para prevenir infecciones en el cuerpo.
Las amígdalas pueden llegar a estar tan inundadas por infecciones bacterianas o virales que se hinchan e inflaman, causando amigdalitis. La infección también puede estar presente en la garganta y áreas circundantes, causando inflamación de la faringe. La faringe se encuentra en la parte posterior de la garganta entre las amígdalas y la laringe. Ver: faringitis
La amigdalitis es extremadamente común, sobre todo en niños.
El médico hará una inspección de la boca y la garganta en busca de amígdalas visibles y agrandadas. Las amígdalas por lo general están enrojecidas y pueden tener manchas blancas. Los ganglios linfáticos de la mandíbula y el cuello pueden estar agrandados y sensibles al tacto.
Los exámenes que se pueden hacer abarcan:
Si la causa de la amigdalitis es una bacteria como el estreptococo, se administran antibióticos para curar la infección, los cuales se pueden aplicar mediante una inyección única o tomarse por vía oral durante 10 días.
Si se utilizan pastillas antibióticas, se deben tomar durante todo el tiempo prescrito por el médico. No deje de tomarlas sólo porque ya no hay molestia o la infección no se va a curar.
Guarde reposo para permitir que el organismo sane. Los líquidos, sobre todo tibios (no calientes), templados y muy fríos pueden aliviar la garganta. Asimismo, haga gárgaras con agua tibia con sal o chupe pastillas (que contengan benzocaína o ingredientes similares) para reducir el dolor.
Se pueden usar medicamentos que no necesiten receta médica para reducir el dolor y la fiebre, pero NO le administre ácido acetilsalicílico (aspirin ) a un niño, dado que este medicamento ha sido asociado con el síndrome de Reye.
Es posible que se necesite cirugía para extirpar las amígdalas (amigdalectomía) para algunas personas que presentan infecciones repetitivas.
Los síntomas de la amigdalitis tienden a mejorar a los dos o tres días de iniciado el tratamiento. La infección generalmente está curada después de haber completado el tratamiento, aunque algunas personas pueden necesitar más de un ciclo de antibióticos.
Las complicaciones de una amigdalitis por estreptococos no tratada pueden ser graves. A los niños con amigdalitis relacionada con faringitis o amigdalitis estreptocócica se les debe mantener en casa y no enviarlos a la escuela o a la guardería hasta que hayan tomado antibióticos por 24 horas. Esto ayuda a reducir la propagación de la enfermedad.
Consulte con el médico si:
Wetmore RF. Tonsils and adenoids. In: Kliegman RM, Behrman RE, Jenson HB, Stanton BF, eds. Nelson Textbook of Pediatrics. 18th ed. Philadelphia, Pa: Saunders Elsevier; 2007:chap 380.