El daño a las células de los ganglios basales puede causar problemas con la capacidad de uno para controlar el lenguaje, el movimiento y la postura. Una persona con disfunción de los ganglios basales puede tener dificultad para iniciar, suspender o sostener el movimiento. Dependiendo de qué área esté afectada, puede haber problemas con la memoria y otros procesos de pensamiento.
En general, los síntomas varían y pueden abarcar:
El médico llevará a cabo un examen neurológico y físico completo. Dependiendo de los resultados de esta evaluación, se pueden requerir exámenes de sangre y estudios imagenológicos del cerebro.