Fiebre del valle del río Ohio
El principal tratamiento para la histoplasmosis son los fármacos antimicóticos. En el caso de histoplasmosis pulmonar, el tratamiento puede incluir medicamentos orales (por la boca), como el itraconazol o el ketoconazol.
Algunas veces, especialmente en personas inmunodeprimidas, se utiliza el tratamiento prolongado con fármacos antimicóticos después del tratamiento con amfotericina.
El pronóstico depende de la magnitud de la infección y de la salud general del individuo. La tasa de mortalidad es bastante alta para personas con histoplasmosis generalizada (diseminada) que no reciben tratamiento, pero se reduce significativamente cuando éste se realiza.
Además, las personas que tienen un sistema inmunitario debilitado pueden presentar enfermedad diseminada, la cual puede infectar las meninges del cerebro (causando meningitis).
Coméntele al médico si vive en un área en donde la histoplasmosis es común y desarrolla síntomas seudogripales, dolor torácico, tos y dificultad para respirar. Aunque existen muchas otras enfermedades que tienen síntomas similares, es posible que sea necesario hacer exámenes debido a la posibilidad de la histoplasmosis.