Defecto septal interventricular; Defecto del tabique ventricular
Si el defecto es pequeño, generalmente no se requiere tratamiento. Sin embargo, al bebé se le debe hacer un seguimiento estricto por parte de un médico para asegurarse de que el orificio finalmente cierre en forma apropiada y que no se presenten signos de insuficiencia cardíaca.
Un médico puede recetar medicamentos, como digitálicos (digoxina) y diuréticos para la insuficiencia cardíaca.
Sin importar el tamaño del defecto, todos los niños con una comunicación interventricular necesitan tomar antibióticos antes de someterse a un trabajo dental y algunos otros procedimientos invasivos.
Si los síntomas persisten a pesar de los medicamentos o la comunicación interventricular lleva a una infección cardíaca, se requiere una cirugía para cerrar el defecto con un parche Gore-tex. Algunos casos de comunicación interventricular se pueden cerrar con un dispositivo especial durante un cateterismo.
La cirugía para tratar una comunicación interventricular asintomática es controvertida y se debe analizar cuidadosamente con el médico.
Muchos defectos menores pueden cerrar espontáneamente. Para aquellos que no cierran por sí solos, la reparación quirúrgica produce buenos resultados. Si un defecto grande no se trata, se pueden presentar complicaciones.
Con mucha frecuencia, esta afección se diagnostica en los lactantes durante un examen de rutina. Se debe acudir al pediatra si el bebé parece tener dificultad para respirar o un número inusual de infecciones respiratorias.
Zipes DP, Libby P, Bonow RO, Braunwald E, eds. Braunwald's Heart Disease: A Textbook of Cardiovascular Medicine, 8th ed. St. Louis, Mo; WB Saunders; 2007.