Es una pequeña grieta o ruptura en el tejido delgado y húmedo ( mucosa) que recubre la parte inferior del recto (ano).
Las fisuras anales son extremadamente comunes en los bebés, pero pueden ocurrir a cualquier edad. Los estudios sugieren que un 80% de los bebés ha sufrido de una fisura anal hacia el final del primer año de edad. La tasa de las fisuras anales disminuye rápidamente con la edad y son mucho menos comunes entre niños en edad escolar que en bebés.
En los adultos, las fisuras pueden ser causadas por estreñimiento, paso de heces grandes y duras o diarrea prolongada. En los adultos mayores, las fisuras anales pueden ser causadas por la disminución del flujo sanguíneo a esa área.
Las fisuras anales también son más comunes en las mujeres después del parto y en personas con la enfermedad de Crohn.
Danakas G. Anal Fissure. In: Ferri FF, ed. Ferri’s Clinical Advisor 2008: Instant Diagnosis and Treatment. 1st ed. Philadelphia, Pa: Mosby; 2008.