Los recién nacidos con esta afección pueden parecer normales al nacer; sin embargo, la ictericia (una coloración amarillenta de la piel y de las membranas mucosas) se desarrolla hacia la segunda o tercera semana de vida. El bebé puede aumentar de peso durante el primer mes, pero luego lo pierde, se torna irritable y presenta empeoramiento de la ictericia.
Otros síntomas pueden abarcar:
El médico llevará a cabo un examen físico, que incluye palpar el área ventral del paciente, y puede sentir un agrandamiento del hígado.
Los exámenes para diagnosticar la atresia biliar son, entre otros: