Estado de gigante
En los casos de tumores hipofisarios con bordes bien definidos, la cirugía es el tratamiento preferido y puede curar muchos casos.
En situaciones en las cuales con la cirugía no se pueda extirpar completamente el tumor, el tratamiento opcional es el uso de medicamentos, entre los cuales los más efectivos son los análogos de somatostatina (como octreotida o lanreotida de acción prolongada) que reducen la liberación de la hormona del crecimiento.
Los agonistas de la dopamina (mesilato de bromocriptina, cabergolina) también han sido utilizados para reducir la secreción de la hormona del crecimiento, pero generalmente son menos efectivos. Recientemente, ha comenzado a salir un medicamento, pegvisomant, que bloquea el efecto de la hormona del crecimiento.
La radioterapia también se ha utilizado para normalizar los niveles de la hormona del crecimiento. Sin embargo, puede tomar de 5 a 10 años para que se observen efectos completos y casi siempre está asociada con deficiencias en otras hormonas hipofisarias.
Además, la radiación ha sido asociada con dificultades en el aprendizaje, obesidad y cambios emocionales en los niños. La mayoría de los expertos sólo usará la radiación sólo si no se tiene éxito con la cirugía y los medicamentos.
Generalmente, la cirugía de la hipófisis es eficaz para limitar la producción de la hormona del crecimiento.
Tanto la cirugía como la radiación pueden conducir a bajos niveles de otras hormonas hipofisarias, que pueden ocasionar:
La persona debe consultar con el médico si su hijo tiene signos de crecimiento excesivo.
Melmed S, Kleinberg D. Anterior pituitary. In: Kronenberg HM, Melmed S, Polonsky KS, Larsen PR. Williams Textbook of Endocrinology. 11th ed. Philadelphia, PA: Saunders Elsevier; 2008:chap 8.