Es una inflamación del epidÃdimo, la estructura tubular que conecta el testÃculo con los vasos deferentes.
La epididimitis aguda provoca inflamación del escroto, dolor testicular y algunas veces una fiebre de seis semanas de duración o menos, por lo general, con un inicio gradual durante varios dÃas.
Si no se trata o, en algunos otros casos, la afección puede volverse crónica, en cuyo caso por lo general no hay inflamación sino simplemente dolor.
La incidencia es de aproximadamente 600.000 casos por año y la prevalencia más elevada es entre hombres jóvenes de 19 a 35 años de edad. El trastorno es una causa importante de admisiones hospitalarias en las fuerzas militares (provocando aproximadamente el 20% de los ingresos).
La epididimitis generalmente es causada por la diseminación de una infección desde la uretra o la vejiga y los organismos que con más frecuencia están involucrados en esta afección en hombres jóvenes heterosexuales son gonorrea y clamidia. En los niños y en hombres de mayor edad, son mucho más comunes los uropatógenos tÃpicos como los organismos coliformes ( E. coli ), y es igualmente válido en el caso de los hombres homosexuales.
El Mycobacterium tuberculosis (TB) también se puede manifestar como epididimitis. Los signos caracterÃsticos de esta afección son irregularidades "en forma de cuentas" a lo largo de los vasos deferentes. Otras bacterias, como ureaplasma, también pueden provocar epididimitis.
Una causa no infecciosa de epididimitis es el consumo del medicamento antiarrÃtmico amiodarona. En este caso, la inflamación se limita a la cabeza del epidÃdimo y no responde a la terapia antimicrobiana. El tratamiento es la reducción de la dosis o el cambio de los medicamentos.
Un aumento del riesgo se asocia con hombres sexualmente activos que no son monógamos y no utilizan condones. También se encuentran en mayor riesgo los hombres a quienes se les ha practicado cirugÃa reciente o tienen antecedentes de problemas estructurales que comprometen el aparato genitourinario (sin importar sus comportamientos sexuales). Entre otros factores de riesgo están el uso prolongado de un catéter permanente y que el hombre no esté circuncidado.
La epididimitis puede comenzar con fiebre leve, escalofrÃo y sensación de pesadez en el testÃculo, el cual se hace cada vez más sensible a la presión o a la tracción.
Puede presentarse molestia en la parte inferior del abdomen, malestar en la pelvis y la micción puede causar ardor o dolor. Ocasionalmente, se puede presentar un flujo de la uretra, sangre en el semen o dolor en la eyaculación, e igualmente el testÃculo puede aumentar de tamaño significativamente y producir dolor severo.
Es importante que esta afección se diferencie de la torsión testicular (una reducción o suspensión del flujo de sangre hacia el testÃculo) que requiere atención de emergencia. La torsión testicular es una emergencia quirúrgica y debe tratarse tan pronto como sea posible. Nunca se debe ignorar el dolor testicular agudo.
|
A.D.A.M., Inc. is accredited by URAC, also known as the American Accreditation HealthCare Commission (www.urac.org). URAC's accreditation program is the first of its kind, requiring compliance with 53 standards of quality and accountability, verified by independent audit. A.D.A.M. is among the first to achieve this important distinction for online health information and services. Learn more about A.D.A.M.'s editorial process. A.D.A.M. is also a founding member of Hi-Ethics (www.hiethics.com) and subscribes to the principles of the Health on the Net Foundation (www.hon.ch). |