EICH
El objetivo del tratamiento es inhibir la respuesta inmunitaria sin dañar la nueva médula. Los medicamentos que se utilizan comúnmente abarcan metotrexato y ciclosporina, ya sea solos o combinados.
Los corticosteroides en altas dosis son el tratamiento más eficaz para la EICH aguda. A los pacientes que no responden a los esteroides se les administran anticuerpos contra las células T.
El tratamiento de la EICH crónica incluye prednisona (un esteroide) con o sin ciclosporina. Otros tratamientos abarcan mofetil micofenolato (CellCept) y tracolimus (Prograf).
El pronóstico de una persona depende de la gravedad de la afección. Algunos casos de EICH pueden llevar a la muerte.
Muchos casos, ya sea agudos o crónicos, pueden tratarse con éxito. Algunas veces, el tratamiento de la afección puede llevar a complicaciones severas.
El tratamiento exitoso de EICH no garantiza que el trasplante de la médula ósea en sí vaya a ser efectivo para tratar la enfermedad original.
Si usted ha tenido un trasplante de médula ósea y ya no está en el centro donde los realizan, llame al médico inmediatamente si aparece cualquier síntoma inusual, como:
Hoffman R, Benz Jr. EJ, Shattil SJ, et al., eds. Hematology: Basic Principles and Practice. 4th ed. Philadelphia, Pa: Churchill Livingston; 2005:1783-92.
Goldman L, Ausiello D, eds. Cecil Medicine. 23rd ed. Philadelphia, Pa: Saunders Elsevier; 2007: pp. 278-9.