Toxemia; Bacteriemia con sepsis
Un tratamiento apropiado de las infecciones localizadas puede prevenir la septicemia. La vacuna para Haemophilus influenza B (HIB) ya ha reducido el número de casos de septicemia por Haemophilus y es una parte del esquema habitual de vacunación recomendado en la infancia.
Los niños a los que se les ha extraído el bazo o que han tenido enfermedades que le causen daño (como la anemia drepanocítica) deben recibir la vacuna contra el neumococo. La vacuna antineumocócica no es parte del esquema habitual de vacunación en la infancia.
A las personas que están en contacto cercano con alguien con septicemia se les pueden recetar antibióticos preventivos.