Es la pérdida de la función muscular que resulta de una picadura de garrapata.
Se cree que las garrapatas hembra, tanto las de cuerpo suave como las de cuerpo duro, producen un tóxico que puede causar parálisis en los niños. Las garrapatas se adhieren a la piel para alimentarse de sangre y es durante este proceso de alimentación que la toxina penetra al torrente sanguíneo.
La parálisis resultante es ascendente, es decir, que comienza en la parte inferior del cuerpo y avanza hacia arriba. Es similar a la observada en el síndrome de Guillain-Barre y distinta a la observada en el botulismo y en la intoxicación paralítica por mariscos.
Bolgiano EB, Sexton J. Tick-borne illnesses. In: Marx J, ed. Rosen’s Emergency Medicine: Concepts and Clinical Practice. 6th ed. St Philadelphia, Pa: Mosby Elsevier; 2006:chap 132.