La infección en la madre embarazada se puede tratar con espiramicina.
La infección fetal (diagnosticada durante el embarazo) se puede tratar con pirimetamina y sulfadiazina.
El tratamiento de los niños con toxoplasmosis congénita incluye clásicamente pirimetamina, sulfadiazina y leucovorina durante un año. En algunas ocasiones, a los bebes también se les suministran esteroides si su visión está amenazada o si el nivel de proteínas en el líquido cefalorraquídeo es alto.
El pronóstico depende de la gravedad de la toxoplasmosis congénita.
Consulte con el médico si está embarazada y cree que está en riesgo de desarrollar toxoplasmosis (por ejemplo, si tiene un gato y es la persona que limpia la caja de desechos).
Igualmente, solicite una cita médica si está embarazada y no ha recibido ningún tipo de cuidados prenatales.
Remington JS, McLeod R, Thulliez P, Desmonts G. Toxoplasmosis. In: Remington JS. Infectious Diseases of the Fetus and Newborn Infant. 6th ed. Philadelphia, Pa: Saunders Elsevier; 2006: chap 31.