Nombres alternativos
Disautonomía familiar; Neuropatía sensorial y autónoma hereditaria tipo III (HSAN III)
Tratamiento:
El tratamiento puede abarcar:
- Terapia anticonvulsiva si se presentan convulsiones o crisis epilépticas
- Comer en posición erguida y suministrar fórmula texturizada para prevenir el reflujo gastroesofágico
- Incremento en la ingesta de líquidos y de sal, cafeína y uso de medias elásticas para prevenir la presión arterial baja al ponerse de pie (hipotensión arterial)
- Medicamentos llamados antieméticos para controlar el vómito
- Medicamentos, incluyendo lágrimas artificiales, para prevenir el resecamiento de los ojos
- Fisioterapia del tórax
- Proteger a la persona de lesión
- Brindar suficiente nutrición y líquidos
- Cirugía o artrodesis vertebral
- Tratamiento de la neumonía por aspiración
Expectativas (pronóstico):
Con los avances en el diagnóstico y el tratamiento, la supervivencia continúa mejorando. Actualmente, un recién nacido con el síndrome de Riley-Day tiene un 50% de posibilidades de llegar a los 30 años.
Complicaciones:
Las siguientes complicaciones se presentan en aproximadamente el 40% de los pacientes con esta afección:
- Ronchas o manchas en cara y tronco
- Sudoración excesiva de la cabeza y el tronco
- Presión arterial alta (hipertensión) y frecuencia cardíaca rápida (taquicardia)
- Insomnio
- Irritabilidad
- Manchas en las manos y en los pies
- Náuseas y vómitos
- Dificultad grave para deglutir (disfagia), babeo
- Empeoramiento del tono muscular
Situaciones que requieren asistencia médica:
Consulte con el médico si los síntomas cambian o empeoran. Un genetista le puede ayudar a aclarar la información acerca de la enfermedad y decirle cómo contactar grupos de apoyo en su área.