Hernia en el cerebro; Síndrome de herniación; Hernia transtentorial; Hernia tentorial; Hernia subfalcial; Hernia amigdalina
Se presenta cuando el tejido del cerebro, el líquido cefalorraquídeo y los vasos sanguíneos son desplazados o empujados lejos de su posición normal en la cabeza.
Una hernia cerebral se presenta cuando algo dentro del cráneo produce presión que desplaza los tejidos cerebrales. Con mucha frecuencia, esto es el resultado de un edema cerebral a raíz de un traumatismo craneal.
Las hernias cerebrales son el efecto más común de tumores en el cerebro, incluyendo:
Una hernia cerebral también puede se causada por:
Una hernia cerebral puede ocurrir:
Un examen neurológico muestra cambios en la lucidez mental (conciencia). Dependiendo de la gravedad de la hernia, se pueden presentar problemas con uno o más reflejos relacionados con el cerebro y con el funcionamiento de los pares craneales.
Los pacientes con una hernia cerebral presentan dificultad para respirar de manera constante y ritmos cardíacos irregulares.
Una hernia cerebral es una emergencia médica y el objetivo del tratamiento es salvar la vida del paciente.
Con el fin de ayudar a neutralizar o prevenir una hernia cerebral, el equipo médico tratará el aumento de la presión e inflamación en el cerebro. El tratamiento puede involucrar:
El pronóstico varía y depende del lugar en el cerebro en donde se presentó la hernia. La muerte es posible.
Una hernia cerebral en sí a menudo causa accidente cerebrovascular masivo. Puede haber daño a partes del cerebro que controlan la respiración y el flujo sanguíneo, lo cual puede llevar rápidamente a la muerte o a coma irreversible.
Llame al número local de emergencias (como el 911 en los Estados Unidos) o lleve el paciente la sala de urgencias si se presenta rápidamente disminución de la lucidez mental u otros síntomas, en especial si ha habido un traumatismo craneal o si la persona tiene un tumor cerebral o malformación en los vasos sanguíneos.
El tratamiento oportuno del incremento en la presión intracraneal y trastornos conexos puede reducir el riesgo de hernia cerebral.