Deficiencia articulatoria; Trastornos de la voz; Disfluencia (falta de fluidez)
El retardo mental y la hipoacusia hacen que los niños tengan mayor probabilidad de desarrollar trastornos del habla. Los bebés que estén en riesgo deben ser remitidos a un audiólogo para un examen de audiología y, en caso de ser necesario, se puede entonces iniciar la terapia del lenguaje y audiológica.
A medida que los niños comienzan a hablar, es común que se presente alguna falta de fluidez. Los niños carecen de un gran vocabulario y tienen dificultad para expresarse ellos mismos, lo que produce un discurso entrecortado. Si los padres prestan excesiva atención a la falta de fluidez, se puede desarrollar un patrón de tartamudeo; por lo tanto, la mejor manera de prevenir el tartamudeo es evitar prestar demasiada atención a la disfluencia.