El tratamiento implica la cirugía para extirpar el tumor (si está causando síntomas).
La mayoría de los ganglioneuromas no son cancerosos y el pronóstico esperado generalmente es bueno. Sin embargo, un ganglioneuroma puede volverse canceroso y diseminarse a otras áreas o puede reaparecer después de su extirpación.
Si el tumor ha estado presente durante mucho tiempo y ha comprimido la médula espinal o ha causado otros síntomas, la cirugía para extirparlo puede no necesariamente neutralizar el daño.
La compresión de la médula espinal puede ocasionar pérdida del movimiento (parálisis), especialmente si la causa no se detecta oportunamente.
La cirugía para extirpar el tumor también puede llevar a complicaciones en algunos casos.
Consulte con el médico si usted o su hijo tiene síntomas que puedan ser causados por este tipo de tumor.