El tratamiento comprende cirugía para cortar y extirpar las adherencias o tejido cicatricial. Esto se puede hacer con una histeroscopia, que utiliza pequeños instrumentos y una cámara colocada dentro del útero a través del cuello uterino.
Después de extirpar el tejido cicatricial, la cavidad uterina se debe mantener abierta mientras sana para prevenir la reaparición de las adherencias. Es posible que el médico coloque un pequeño globo dentro del útero durante varios días y que prescriba la terapia de reemplazo de estrógenos mientras el revestimiento del útero cicatriza.
En caso haber infección, puede ser necesario un tratamiento con antibióticos.
El estrés de la enfermedad con frecuencia se puede mitigar uniéndose a un grupo de apoyo donde los miembros comparten experiencias y problemas comunes. Ver la página web
En la mayoría de las mujeres, el síndrome de Asherman se puede curar con cirugía, aunque algunas veces se requiere de más de un procedimiento.
Las mujeres que son infértiles debido al síndrome de Asherman pueden tener un embarazo exitoso después del tratamiento. El éxito del embarazo depende de la gravedad del síndrome y de la dificultad del tratamiento, al igual que de otros factores que afectan la fertilidad y el embarazo.
Entre las complicaciones de la cirugía histeroscópica se pueden mencionar: sangrado, perforación del útero e infección pélvica, aunque no son comunes.
En algunos casos, la infertilidad no se cura con el tratamiento de este síndrome.
Consulte con el médico en caso de que los períodos menstruales no se reanuden después de un procedimiento obstétrico o ginecológico. Igualmente, se autoriza una evaluación de la infertilidad si usted no ha logrado quedar embarazada después de 6 a 12 meses de intentarlo.
Kodaman PH, Arici A. Intra-uterine adhesions and fertility outcome: how to optimize success? Current Opinion in Obstetrics and Gynecology. 2007; 19(207-214).