Corioblastoma; Tumor trofoblástico; Corioepitelioma; Neoplasia trofoblástica gestacional
Después de un diagnóstico inicial, se hacen una historia clínica y un examen meticuloso para constatar que el cáncer no se haya diseminado a otros órganos. La quimioterapia es el tipo principal de tratamiento.
Rara vez se requiere una histerectomía y radioterapia.
Para buscar información adicional, ver el artículo sobre recursos para el cáncer.
La mayoría de las mujeres cuyo cáncer no se ha diseminado se puede curar y se preservará la función reproductiva.
La afección es difícil de curar si el cáncer se ha diseminado y se presenta una o más de las siguientes condiciones:
Muchas mujeres (alrededor del 70%) que inicialmente tienen un pronóstico desalentador experimentan remisión (un estado libre de la enfermedad).
Un coriocarcinoma puede reaparecer después del tratamiento, por lo general, al cabo de algunos meses, pero posiblemente hasta 3 años más tarde. También se pueden presentar complicaciones asociadas con la quimioterapia.
Solicite una cita con el médico si se presentan síntomas dentro del año después de la aparición de una mola hidatiforme, de experimentar un aborto (incluyendo el aborto espontáneo) o de un embarazo a término.
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