Náuseas persistentes en el embarazo; Vómitos persistentes en el embarazo
Las comidas pequeñas y frecuentes y el consumo de alimentos secos, como galletas, pueden ayudar a aliviar las náuseas simples.
Usted debe beber mucho líquido. Aumente los líquidos durante los momentos del día cuando sienta menos náuseas. El agua de soda u otras aguas efervescentes pueden servir.
Se ha demostrado que la vitamina B6 (no más de 100 mg al día) disminuye las náuseas a comienzos del embarazo.
La medicación para prevenir las náuseas está reservada para los casos en que el vómito es persistente y lo bastante severo como para representar un riesgo potencial para la madre y el feto. En casos graves, la mujer puede ser hospitalizada y se le administrarán líquidos por vía intravenosa.
Las náuseas y el vómito generalmente alcanzan su punto máximo entre las semanas 2 y 12 de gestación y desparecen hacia la segunda mitad del embarazo. Con adecuada identificación de los síntomas y cuidadoso seguimiento, esta afección rara vez ofrece complicaciones serias para el bebé o la madre.
Demasiado vómito es dañino debido a que lleva a la deshidratación y al aumento deficiente de peso durante el embarazo.
Los problemas psicológicos o sociales pueden estar asociados con este trastorno del embarazo y, si existen, es necesario identificarlos y abordarlos apropiadamente.
Consulte con el médico si está en embarazo y presenta náuseas y vómitos intensos.
Hepatic and gastrointestinal diseases. In: Gabbe SG, Niebyl JR, Simpson JL. Obstetrics: Normal and Problem Pregnancies. 5th ed. New York, NY: Churchill Livingstone; 2007:Chap.43
Interventions for nausea and vomiting in early pregnancy. Cochrane Database Syst Rev. 2003;(4):CD000145.