SPM
Algunos de los cambios en el estilo de vida recomendados a menudo para el tratamiento del síndrome premenstrual realmente pueden ayudar en la prevención del desarrollo o empeoramiento de los síntomas.
Asimismo, se puede comprobar el beneficio que ofrecen la práctica del ejercicio regular y una dieta bien balanceada (con aumento de granos enteros, verduras, frutas y disminución o suspensión del consumo de sal, azúcar, alcohol y cafeína).
El cuerpo puede tener diferentes requerimientos de sueño en diferentes momentos durante el ciclo menstrual de una mujer, por lo que es importante tener un descanso adecuado.
Lentz GM. Primary and secondary dysmenorrhea, premenstrual syndrome, and premenstrual dysphoric disorder: etiology, diagnosis, management. In: Katz VL, Lentz GM, Lobo RA, Gershenson DM. Comprehensive Gynecology. 5th ed. Philadelphia, Pa: Mosby Elsevier; 2007: chap. 36
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