No hay ningún síntoma.
Durante un examen pélvico, el médico observará una pequeña protuberancia lisa y redonda (o grupos de protuberancias) en la superficie del cuello uterino. En raras ocasiones, es necesario realizar una colposcopia para diferenciar los huevos de Naboth de otras protuberancias y úlceras que se pueden presentar en el cuello uterino.