Pueden incluir sensibilidad o secreción del pezón mamario.
Ver también: papiloma intraductal
La sensibilidad del pezón puede ser causada por una piel reseca en la región areolar (el área oscura que rodea el pezón) de la mama. Las mujeres que están amamantando pueden tener pezones irritados por la excesiva humedad o si el bebé no se sujeta apropiadamente al alimentarse. Una lesión o fricción sobre el área del pezón, al igual que otros problemas cutáneos como infecciones bacterianas o micóticas, pueden causar sensibilidad.
Una secreción del pezón de apariencia lechosa puede ser normal durante el embarazo, poco después del parto o durante la lactancia materna. Los fármacos del tipo clorpromazina y las píldoras anticonceptivas también pueden causar una secreción del pezón.
La secreción anormal del pezón puede ser causada por desequilibrios hormonales, neoplasias en el tejido mamario que no son cáncer o, rara vez, por cáncer de mama. La secreción lechosa ocasionalmente puede ser causada por tumores hipofisarios, hipotiroidismo severo o lesión severa reciente en la pared torácica.
El médico tomará la historia clínica y llevará a cabo un examen físico.
El tratamiento depende de la causa del problema del pezón y puede abarcar:
En la mayoría de los casos, los problemas del pezón no implican cáncer de mama y desaparecerán con un tratamiento adecuado.
Una secreción del pezón puede ser un síntoma de cáncer de mama o de un tumor de la hipófisis.
La persona debe concertar una cita con el médico si tiene problemas en el pezón.
Las mujeres que están en período de lactancia deben limpiarse las mamas antes y después de amamantar. Si hay escape de leche entre alimentaciones, el uso de almohadillas absorbentes para las mamas puede mantener los pezones secos. Las cremas para las mamas pueden ayudar a mantener el área del pezón suave y humectada.