Depresión juvenil; Depresión en la adolescencia
Las opciones terapéuticas para los adolescentes con depresión son similares a las usadas para tratar la depresión en adultos. Los tratamientos pueden incluir psicoterapia y medicamentos antidepresivos.
MEDICAMENTOS
El primer medicamento considerado normalmente es un tipo de antidepresivo llamado inhibidor selectivo de la recaptación de la serotonina (SSRI, por sus siglas en inglés); Prozac con mucha frecuencia es la primera opción. NOTA: los SSRI portan una advertencia de que pueden aumentar el riesgo de pensamientos y acciones suicidas en niños y adolescentes. Los adolescentes y sus familias deben estar alertas con relación a cambios súbitos o incremento de pensamientos suicidas. Se debe hablar con el médico acerca de los beneficios y riesgos de tal medicamento.
No todos los antidepresivos están aprobados para su uso en niños y adolescentes. Por ejemplo, los tricÃclicos no están aprobados para su uso en adolescentes.
TERAPIA
La terapia de familia puede ser útil si los conflictos familiares están contribuyendo con la depresión. También puede ser necesario el apoyo de la familia o los maestros para ayudar con los problemas escolares. Ocasionalmente, se puede requerir la hospitalización en una unidad psiquiátrica para los individuos con depresión grave o que están en riesgo de suicidio.
Debido a los problemas de conducta que coexisten a menudo con la depresión adolescente, muchos padres se ven tentados a enviar sus hijos a "campamentos de entrenamiento para reclutas", "programas educativos y terapéuticos de salidas al campo" o "escuelas de crecimiento emocional".
Estos programas, con frecuencia, utilizan un equipo que no es profesional y hacen uso de terapias de confrontación y castigos rudos. No existe evidencia cientÃfica que apoye el uso de estos programas. En efecto, hay un cúmulo de investigación cada vez mayor que sugiere que, en realidad, pueden lastimar a los adolescentes sensibles con depresión.
Los adolescentes deprimidos que reaccionan también pueden verse comprometidos con el sistema de justicia criminal y a menudo se recomienda a los padres no intervenir, sino dejar que "ellos experimenten las consecuencias".
Infortunadamente, esto también puede lastimar a los adolescentes a través de la exposición a compañeros que los desvÃan más y a una reducción de las oportunidades educativas. Una mejor solución es obtener el mejor asesoramiento legal posible y buscar tratamiento por su propia cuenta, lo que les da a los padres un mejor control sobre las técnicas y opciones que se utilizan.
Aunque un gran porcentaje de los adolescentes en el sistema de justicia criminal presentan trastornos mentales, como depresión, pocas prisiones juveniles, "campamentos de entrenamiento para reclutas" u otros programas "alternativos a la prisión" brindan un tratamiento adecuado.
Los episodios depresivos generalmente responden al tratamiento, y el tratamiento amplio y oportuno de la depresión en la adolescencia puede prevenir episodios posteriores. Sin embargo, cerca de la mitad de los adolescentes que experimentan una depresión grave tienen probabilidades de seguir presentando depresión continua como adultos.Â
El suicidio en los adolescentes se asocia con la depresión al igual que con muchos otros factores. A menudo, la depresión interfiere con el desempeño escolar y las relaciones interpersonales. Los adolescentes con depresión frecuentemente presentan otros problemas psiquiátricos, como trastornos de ansiedad.
La depresión también se asocia comúnmente con violencia y comportamiento imprudente. Con la depresión también coexisten frecuentemente problemas como la drogadicción, el alcoholismo y el tabaquismo. Por lo general, los adolescentes con problemas psiquiátricos adicionales requieren un tratamiento más prolongado e intensivo.
Se debe consultar con el médico si se presentan uno o más de los signos de advertencia de un suicidio potencial.
Se debe estar alerta ante los siguientes signos:
¡NUNCA SE DEBE IGNORAR UNA AMENAZA O UN INTENTO DE SUICIDIO!
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