El objetivo principal del tratamiento es desarrollar al máximo el potencial de la persona. El entrenamiento y la educación especial pueden comenzar desde la lactancia, lo cual incluye destrezas sociales para ayudar a la persona a desempeñarse de la manera más normal posible.
Es importante que un especialista evalúe otros trastornos afectivos en la persona y les brinde tratamiento. Los enfoques de comportamiento son importantes para las personas con retardo mental.
El pronóstico depende de:
Muchas personas llevan vidas productivas y se desempeñan por sí solas; otras necesitan un ambiente estructurado para lograr tener éxito.
Las complicaciones varían y pueden abarcar:
La persona debe consultar con el médico si: