Prematuro; Bebé pretérmino
Cuando se presenta un parto prematuro y no se puede detener médicamente, el equipo médico se preparará para un parto de alto riesgo. La madre se puede llevar a un centro médico que atienda específicamente bebés prematuros, por ejemplo, una unidad de cuidados intensivos neonatales (UCIN).
En algunos casos, a la madre se le pueden administrar medicamentos llamados esteroides con el fin de ayudar a que los pulmones del bebé maduren. Al nacer, el bebé se lleva a una sala de recién nacidos para casos de alto riesgo y se lo coloca en un calentador o en una máquina llamada incubadora que controla la temperatura del aire.
Debido a que los bebés usualmente son incapaces de coordinar la succión y la deglución antes de la semana 34 de gestación, se les puede colocar una sonda de alimentación en su estómago. En los bebés muy prematuros, la alimentación se puede realizar a través de una vena hasta que el bebé lo suficientemente estable como para recibir alimentos por la boca. (Ver: aumento de peso y nutrición neonatal).
Si el bebé tiene problemas respiratorios, se le puede colocar una sonda en la tráquea y una máquina llamada respirador le ayudará a respirar. Igualmente, se le administra oxígeno.
Los cuidados de enfermería son necesarios hasta cuando el bebé alcanza un peso corporal estable y puede alimentarse por vía oral y mantener la temperatura corporal. En los bebés muy pequeños, otros problemas pueden complicar el tratamiento y se puede necesitar un período de hospitalización más prolongado.
Existen muchos grupos de apoyo para los padres de bebés prematuros. Se debe preguntar al trabajador social en la unidad de cuidados intensivos neonatales.
La prematuridad solía ser una causa importante de muertes infantiles, pero el mejoramiento de las técnicas médicas y de asistencia a recién nacidos ha aumentado la supervivencia de bebés prematuros. Las mayores posibilidades de supervivencia están asociadas con la prolongación del embarazo. De los bebés que nacen en la semana 28, aproximadamente el 90% sobrevive.
La prematuridad tiene efectos a largo plazo. Muchos bebés prematuros tienen problemas médicos permanentes o que continúan durante la infancia. Como regla general, cuanto más prematuro sea el bebé y más bajo sea su peso al nacer, mayor será el riesgo de que se presenten complicaciones. Sin embargo, se debe destacar que es imposible predecir los resultados a largo plazo para un bebé en particular basándose solamente en la edad gestacional o en el peso al nacer.
Las posibles complicaciones son, entre otras:
La persona debe consultar con el médico si está embarazada y cree que va a tener un parto prematuro.
En caso de estar embarazada y no estar recibiendo cuidados prenatales, se debe acudir al médico o al Departamento de Salud del estado. La mayoría de los departamentos de salud de los estados tienen programas que brindan cuidados prenatales a las madres, ya sea o no que tengan un seguro o que puedan o no pagar.