No hay ningún tratamiento específico para esta afección. El médico vigilará la presión intracerebral, la gasometría arterial y el equilibrio ácido-básico (pH) de la sangre.
Los tratamientos pueden ser:
El pronóstico de una persona depende de la severidad del coma al igual que de otros factores.
El pronóstico para aquellos que sobreviven a un episodio agudo puede ser bueno.
Sin tratamiento, las crisis epilépticas y el coma pueden ser potencialmente mortales.
Acuda a la sala de emergencias o llame al número local de emergencias (como el 911 en los Estados Unidos) inmediatamente si su hijo presenta confusión, letargo u otros cambios mentales.
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