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En la mayoría de los casos, es suficiente mantener a los niños cómodos mientras sus propios cuerpos combaten la enfermedad. Los baños de avena en agua tibia proveen una cubierta costrosa y reconfortante sobre la piel. Un antihistamínico oral puede ayudar a aliviar la picazón, así como lo hacen las lociones tópicas. Asimismo, recorte bien las uñas para reducir las infecciones secundarias y la cicatrización.
Se han desarrollado medicamentos antivirales seguros. Para que funcionen bien, generalmente se deben iniciar dentro de las primeras 24 horas de la erupción.
NO LE SUMINISTRE ácido acetilsalicílico (aspirin ) a alguien que pueda tener varicela, ya que su uso ha sido asociado con una afección grave llamada síndrome de Reye. El ibuprofeno ha estado asociado con infecciones secundarias más graves. El paracetamol se puede utilizar.
Hasta que todas las ampollas de varicela hayan formado costra o se hayan secado, evite jugar con otros niños, regresar al colegio o retornar al trabajo.
Por lo general, el pronóstico es excelente cuando no hay complicaciones. La encefalitis, la neumonía y otras infecciones bacterianas invasivas son complicaciones serias pero poco comunes de la varicela.
Una vez que usted ha tenido varicela, el virus por lo regular permanece inactivo o dormido en su cuerpo de por vida. Aproximadamente 1 de cada 10 adultos experimentará zóster (culebrilla) cuando el virus vuelva a surgir durante un período de estrés.
Consulte con el médico si piensa que su hijo tiene varicela o si el niño es mayor de 12 meses de edad y no ha sido vacunado contra esta enfermedad.
Myers MG, Seward JF, LaRussa PS. Varicella-zoster virus. In: Kliegman RM, Behrman RE, Jenson HB, Stanton BF, eds. Nelson Textbook of Pediatrics. 18th ed. Philadelphia, Pa: Saunders Elsevier;2007:chap 250.
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This article uses information by permission from Alan Greene, M.D., © Greene Ink, Inc.
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