SAM
Se debe succionar la boca del recién nacido tan pronto como haya salido su cabeza.
Se necesita un tratamiento posterior si hay manchas de meconio espeso y sufrimiento fetal. Se coloca una sonda en la tráquea del niño y se succiona a medida que se retira la sonda endotraqueal. Este procedimiento se repite hasta que no se vea meconio en el contenido de la succión.
Se puede colocar al bebé en la sala de cuidados especiales para bebés o en la unidad de cuidados intensivos neonatales. Otros tratamientos pueden abarcar:
Si no se han presentado signos de sufrimiento fetal durante el embarazo y se trata de un bebé vigoroso y a término, los expertos desaconsejan la succión profunda de la tráquea por miedo a provocar un cierto tipo de neumonía. Ocasionalmente, se utiliza una solución salina para limpiar las vías respiratorias de un meconio particularmente espeso.
En la mayoría de los casos, el pronóstico es excelente y no se presentan efectos secundarios malos.
En casos más graves, se pueden presentar problemas respiratorios, los cuales generalmente desaparecen en 2 a 4 días, aunque la respiración acelerada puede persistir durante días.
Un bebé con aspiración severa y que requiera un respirador puede tener un pronóstico más reservado. La falta de oxígeno en el útero o a raíz de complicaciones de la aspiración de meconio pueden conducir a daño cerebral y el pronóstico depende del grado de este daño.
La aspiración de meconio rara vez conduce a un daño pulmonar permanente.
Si el niño no nace en un hospital y muestra algún signo de sufrimiento, se debe buscar asistencia médica inmediata de emergencia.