Si el médico cree que usted tiene difteria, debe iniciar el tratamiento inmediatamente, incluso antes de que los resultados del examen estén disponibles.
La antitoxina diftérica se administra como inyección intramuscular o a través de una vía intravenosa y luego se trata la infección con antibióticos, como penicilina o eritromicina.
Las personas con difteria pueden requerir hospitalización durante la administración de la antitoxina. Otros tratamientos pueden abarcar:
Cualquier persona que haya estado en contacto con la persona infectada debe ser vacunada o recibir dosis de refuerzo contra la difteria. La inmunidad protectora dura sólo 10 años después de vacunación, por esta razón es importante que los adultos se apliquen una vacuna de refuerzo para tétanos y difteria (Td) cada 10 años.
Asimismo, a las personas asintomáticas pero que portan la difteria se las debe tratar con antibióticos.
La difteria puede ser leve o severa. Algunas personas pueden no tener síntomas, mientras que en otros, la enfermedad puede empeorar lentamente.
La tasa de mortalidad es del 10% y la recuperación de la enfermedad es lenta.
La complicación más común es la inflamación del músculo cardíaco (miocarditis). El sistema nervioso también puede verse afectado en forma severa y frecuente, lo cual puede ocasionar parálisis temporal.
La toxina diftérica también puede causar daño a los riñones.
Consulte con el médico si usted ha tenido contacto con una persona que tenga difteria.
Recuerde que la difteria es una enfermedad poco común. Igualmente, es una enfermedad de notificación obligatoria y cualquier caso a menudo se anuncia en el periódico o en la televisión. Esta información le ayuda a uno a saber si la difteria está presente en su área.
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