Atrofia del segundo par craneal
El daño por la atrofia del nervio óptico es irreversible una vez que haya ocurrido. En lo posible, se debe encontrar y tratar la enfermedad subyacente para prevenir una pérdida mayor.
La visión que se pierde a causa de la atrofia del nervio óptico no se puede recuperar, pero si la causa se puede identificar y controlar, se puede prevenir la pérdida visual mayor que lleva a la ceguera.
Las complicaciones estarán relacionadas con la enfermedad que causa la atrofia.
Los pacientes con atrofia del nervio óptico deben someterse a un control estricto por parte de un oftalmólogo con experiencia en neurooftalmología. Cualquier cambio en la visión debe informarse de manera inmediata.