Las uñas de los pies y de las manos de los recién nacidos por lo general son suaves y flexibles, pero pueden causarles lesiones. Los bebés recién nacidos aún no tienen control de los movimientos de brazos, manos, dedos de las manos, piernas o pies y pueden arañarse la cara de manera inadvertida. Las uñas irregulares o que se extienden más allá de la punta del dedo pueden causar arañazos en la cara y los ojos.
Se recomienda lavar las manos, los pies y las uñas del bebé durante el baño regular, al igual que recortar las uñas con cuidado, utilizando unas tijeras pequeñas para bebé que tengan puntas romas y redondeadas o cortauñas para bebés. (¡NO se deben usar cortauñas para adultos porque se puede cortar la punta del dedo de la mano o del pie del bebé en lugar de la uña!).
Se recomienda asimismo usar una lima suave para mantener las uñas lisas y evitar lesiones. Debido a que las uñas de los bebés crecen con bastante rapidez, es posible que se deban cortar las de los dedos de las manos al menos una vez por semana; mientras que las uñas de los dedos de los pies sólo requieren ser cortadas un par de veces al mes.