El estrés se define como una sensación de tensión tanto fÃsica como emocional. El estrés emocional generalmente ocurre en situaciones consideradas difÃciles o inmanejables, por lo tanto, diferentes personas perciben diferentes situaciones como estresantes.
El estrés fÃsico se refiere a la reacción fÃsica del cuerpo a diversos elementos desencadenantes, como el dolor que se siente después de una cirugÃa. El estrés fÃsico a menudo lleva al estrés emocional y este último se experimenta frecuentemente como un malestar fÃsico (por ejemplo, cólicos estomacales).
El manejo del estrés se refiere a los diversos esfuerzos por controlar y reducir la tensión que ocurre en situaciones estresantes. (Ver también estrés en la niñez ).
El manejo del estrés implica hacer cambios emocionales y fÃsicos. El grado de estrés y el deseo de cambiar determinan el nivel de cambio que ha de realizarse.
EVALUACIÓN DE LA EXISTENCIA DEL ESTRÉS
Actitud: la actitud de un individuo puede influir para que una situación o una emoción sea estresante o no. Una persona con una actitud negativa suele percibir muchas situaciones como estresantes, pues es un tipo de persona que con frecuencia responde con más estrés de lo que lo harÃa una persona con una actitud positiva.
Bienestar fÃsico: una dieta deficiente pone al cuerpo en un estado de estrés fÃsico y de debilidad en el sistema inmunitario, dando como resultado que la persona pueda ser más susceptible a infecciones. Una dieta deficiente puede estar relacionada con elección de alimentos poco saludables, consumo alimenticio inadecuado y horario de comidas impredecibles. Un patrón alimentario con un desequilibrio nutricional puede traer como consecuencia un consumo inadecuado de nutrientes.
Esta forma de estrés fÃsico también disminuye la capacidad para enfrentar el estrés emocional, ya que la desnutrición afecta la forma como el cerebro procesa la información.
La actividad fÃsica: la actividad fÃsica insuficiente puede provocar un estado estresante para el organismo. La actividad fÃsica tiene muchos beneficios fisiológicos y un programa sistemático de actividad fÃsica puede contribuir a disminuir la depresión , si la hay, además de mejorar la sensación de bienestar.
Los sistemas de apoyo: la mayorÃa de las personas necesitan de alguien en sus vidas en quien confiar en un momento difÃcil. Una cantidad mÃnima o la ausencia total de sistemas de apoyo hace que las situaciones estresantes sean más difÃciles de manejar.
La relajación: cuando una persona carece de intereses externos, pasatiempos o de medios de relajación, es posible sea incapaz de manejar situaciones estresantes porque no tiene una manera de liberar el estrés.
UN PROGRAMA INDIVIDUAL PARA EL MANEJO DEL ESTRÉS:
Actividad fÃsica:
Nutrición:
Apoyo social:
Relajación:
RECURSOS:
Si las técnicas de manejo del estrés no funcionan a nivel personal, hay profesionales en trabajo social, psiquiatras y psicólogos certificados que pueden ayudar. Una consulta con uno de estos profesionales en salud mental a menudo ayuda a aprender las estrategias para el manejo del estrés, que incluyen técnicas de relajación. Igualmente, existen diversos tipos de grupos de apoyo disponibles en la comunidad.
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