Incompetencia eyaculatoria; Eyaculación retrasada en el sexo; Retraso o demora en la eyaculación
Si el hombre nunca ha eyaculado en su vida a través de cualquier forma de estimulación como polución nocturna, masturbación o relaciones sexuales, debe consultar a un urólogo para determinar si hay una anomalía congénita o física.
Sin embargo, si la persona es capaz de eyacular en un período razonable de tiempo con alguna forma de estimulación, se recomienda buscar una terapia sexual con un especialista en esta área. El tratamiento en estos casos, generalmente incluye ambos compañeros. El terapeuta normalmente instruye a la pareja acerca de las bases de la respuesta sexual y cómo comunicarse y guiar al compañero a brindar la estimulación ideal, en lugar de intentar provocar que se presente una respuesta sexual.
Normalmente, la terapia implica una serie de tareas para la pareja, en la privacidad del hogar, en las cuales ellos se comprometen en actividades sexuales que minimicen la presión del desempeño y se concentren en el placer.
De manera particular, no se permiten las relaciones sexuales durante un período de tiempo limitado, mientras la pareja mejora gradualmente su capacidad para disfrutar de la eyaculación a través de otros tipos de estimulación.
En los casos en los cuales existe una relación problemática o hay inhibición del deseo sexual entre la pareja, se puede requerir terapia como paso preliminar para mejorar la relación y la intimidad emocional.
Algunas veces, la hipnosis puede servir como complemento a la terapia, particularmente si el compañero no está dispuesto a participar en ella. El auto tratamiento de este problema es probable que no tenga éxito en la mayoría de los casos.
En caso de que se crea que la causa del problema es un medicamento, se pueden considerar otras opciones farmacológicas. (Nunca se debe dejar de tomar un medicamento sin consultar primero con el médico). Esto puede ser difícil en ciertos casos, especialmente cuando el medicamento está funcionando apropiadamente para resolver una afección física preexistente o un problema psicológico.
El tratamiento ambulatorio requiere regularmente alrededor de 12 a 18 sesiones con una tasa de éxito promedio que va del 70 al 80%.
Un resultado más positivo está asociado con el hecho de tener antecedentes previos de experiencias sexuales satisfactorias, una duración corta del problema, tener sensaciones de deseo sexual, sentir amor hacia la pareja, tener motivación para el tratamiento y la ausencia de problemas psicológicos serios.
En caso de que los medicamentos estén causando el problema, el médico puede recomendar un cambio o una suspensión de éstos (si es posible). Si esto se puede hacer, la recuperación total es posible.
Si el problema no se aborda y se remedia, se puede presentar estrés en el matrimonio, insatisfacción sexual, inhibición del deseo sexual y renuencia al contacto sexual.