El término "benigno" se refiere a una afección, tumor o neoplasia que NO es cancerosa, lo cual significa que no se disemina a otras partes del cuerpo ni destruye tejido cercano. Los tumores benignos generalmente crecen en forma lenta.
En general, un tumor o afección benigna no es dañina; sin embargo, esto no siempre es así. Si un tumor benigno es lo suficientemente grande, puede ejercer presión sobre los vasos sanguíneos, nervios u órganos cercanos, o de otro modo causar problemas. Esto es en especial válido para los tumores benignos del cerebro.
Lo opuesto de benigno es maligno.