Son células reproductoras producidas por ciertos hongos, plantas (musgos, helechos) y algunas bacterias. Con frecuencia, se desarrollan completamente después de un estado de latencia o hibernación.
Ciertas bacterias producen esporas como mecanismo de defensa. Las esporas bacterianas poseen paredes gruesas y son muy resistentes a las altas temperaturas, a la humedad y a otras condiciones desfavorables. Las bacterias Clostridium forman esporas que causan gangrena gaseosa y colitis asociada con antibióticos.
La desinfección con químicos mata las bacterias pero no destruye a sus esporas. La esterilización destruye tanto las esporas como las bacterias y requiere el uso de temperaturas y presiones altas. En los ambientes clínicos, el proceso de esterilización se lleva a cabo generalmente utilizando un aparato denominado autoclave.