A Member of the University of Maryland Medical System | In Partnership with the University of Maryland School of Medicine
Una persona con enfermedad hepática tiene que consumir una dieta especial, la cual protege al hígado del trabajo duro y lo ayuda a funcionar lo mejor posible.
Las proteínas normalmente ayudan a la restauración del tejido y a la prevención de la acumulación de grasa y daño a las células hepáticas.
En personas con daños hepáticos severos, las proteínas no son procesadas apropiadamente y los productos residuales se pueden acumular y afectar el cerebro. Restringir la cantidad de proteína en la dieta puede reducir la posibilidad de que se acumulen productos de desecho tóxicos.
El cuerpo almacena carbohidratos en la forma de glucógeno. El aumento de los carbohidratos en la dieta ayudar a preservar las reservas de glucógeno. Las personas con enfermedad hepática posiblemente necesiten incrementar su ingesta de carbohidratos en proporción a la proteína.
Un conteo sanguíneo bajo, los problemas de nervios y las deficiencias nutricionales que ocurren con la enfermedad hepática se pueden tratar con fármacos y suplementos vitamínicos.
La sal en la alimentación puede empeorar la acumulación de líquidos y la hinchazón en el hígado, debido a que lleva a que el cuerpo retenga agua. La mayoría de las personas con enfermedad hepática deben restringir la cantidad de sodio en la alimentación.
El hígado interviene en el metabolismo (conversión de los alimentos en energía) de todos los alimentos.
El hecho de cambiar la dieta incrementando o disminuyendo las proteínas, los carbohidratos, las grasas y las vitaminas pueden afectar posteriormente el funcionamiento del hígado enfermo, especialmente su producción de proteínas y vitaminas.
Debido a que la enfermedad hepática puede afectar la absorción de alimentos y la producción de proteínas y vitaminas, su dieta puede influenciar su peso, apetito y las cantidades de vitaminas en su cuerpo. No limite demasiado la proteína, debido a que puede causar deficiencias de ciertos aminoácidos.
Las recomendaciones dietéticas pueden variar ligeramente, dependiendo de qué tan bien esté funcionando su hígado. Es muy importante estar bajo el cuidado de un médico, dado que la desnutrición puede conducir a problemas graves.
En general, las recomendaciones para pacientes con enfermedad hepática severa pueden abarcar:
MUESTRA DE MENÚ
Por lo regular, no hay precauciones contra alimentos específicos.
Si tiene inquietudes con respecto a la dieta o los síntomas, consulte con el médico.
DeLegge MH. Nutrition in gastrointestinal diseases. In: Feldman M, Friedman LS, Brandt LJ, eds. Sleisenger & Fordtran's Gastrointestinal and Liver Disease. 8th ed. Philadelphia, Pa: Saunders Elsevier; 2006: chap 16.
A.D.A.M., Inc. is accredited by URAC, also known as the American Accreditation HealthCare Commission (www.urac.org). URAC's accreditation program is an independent audit to verify that A.D.A.M. follows rigorous standards of quality and accountability. A.D.A.M. is among the first to achieve this important distinction for online health information and services. Learn more about A.D.A.M.'s editorial policy, editorial process and privacy policy. A.D.A.M. is also a founding member of Hi-Ethics and subscribes to the principles of the Health on the Net Foundation (www.hon.ch).
© 2011 University of Maryland Medical Center (UMMC). All rights reserved.
UMMC is a member of the University of Maryland Medical System,
22 S. Greene Street, Baltimore, MD 21201. TDD: 1-800-735-2258 or 1.866.408.6885