Recomendaciones:
Las recomendaciones dietéticas pueden variar ligeramente, dependiendo de qué tan bien esté funcionando el hígado de la persona. Es muy importante estar bajo el cuidado de un médico, dado que la desnutrición puede conducir a problemas graves. En general, las recomendaciones que se deben tener en cuenta son:
- Consumo alto de alimentos con carbohidratos, los cuales deben ser la mayor fuente de calorías en esta dieta.
- Ingesta moderada de grasas, como lo prescriba el médico. El incremento recomendado de grasas y carbohidratos ayuda a preservar las proteínas en el organismo y prevenir su descomposición.
- Consumo aproximado de 1 gramo de proteína por kilogramo de peso corporal. Un hombre de 70 kilogramos (154 libras) necesita 70 gramos. Esto no incluye la proteína proveniente de almidones y verduras. Una persona con daño hepático severo debe tener una restricción en proteínas y puede estar limitada a cantidades mínimas de suplementos nutricionales especiales.
- Uso de suplementos vitamínicos, en especial el complejo B.
- Restricción de sodio si se presenta retención de líquidos.
MUESTRA DE MENÚ
- Desayuno
- 1 naranja
- avena cocida, con leche y azúcar
- 1 tostada de pan integral
- 2 cucharadas pequeñas de margarina
- mermelada de fresa
- café o té
- Almuerzo
- 110 g (4 onzas) de carne magra de pescado, aves o carnes rojas cocidos
- un producto con almidón (como las papas)
- una verdura cocida
- ensalada
- 2 tajadas de pan integral
- 2 cucharadas pequeñas de margarina
- 1 cucharada grande de gelatina
- fruta fresca
- leche
- Refrigerio de la tarde
- leche con galletas integrales
- Cena
- aproximadamente 110 g (4 onzas) de pescado, aves, o carnes cocidos
- un producto con almidón (como las papas)
- una verdura cocida
- ensalada
- 2 panecillos integrales
- 2 cucharadas grandes de margarina
- fruta fresca o postre
- 235 ml (8 onzas) de leche
- Refrigerio de la noche
- un vaso de leche o un pedazo de fruta
Usualmente, no hay precauciones con alimentos específicos; sin embargo, muchas personas no toleran las verduras muy sazonadas, los alimentos ricos en grasas, las comidas fritas, el chocolate, las nueces y los alimentos con mucho condimento.
En caso de tener inquietudes con respecto a la dieta o los síntomas, se recomienda ponerse en contacto con el médico.