A Member of the University of Maryland Medical System | In Partnership with the University of Maryland School of Medicine
La leche de vaca no es recomendada por la American Academy of Pediatrics (Academia Estadounidense de Pediatría) para niños menores de 1 año. Los bebés alimentados con leche entera de vaca no reciben suficiente vitamina E, hierro y ácidos grasos esenciales. Además estos bebés reciben demasiada proteína, sodio y potasio, cuyos niveles pueden ser demasiado altos para que el organismo del bebé los maneje. Además, las proteínas y las grasas de la leche entera de vaca son más difíciles de digerir y absorber por parte del bebé.
Para la mejor nutrición de un bebé, escoja la fuente láctea adecuada y con el tiempo empiece a darle alimentos sólidos. La Academia Estadounidense de Pediatría recomienda que los niños sean alimentados con leche materna o con leche maternizada (fórmula) enriquecida con hierro durante el primer año de vida. Entre los cuatro y seis meses de edad se pueden agregar algunos alimentos sólidos. La alimentación con leche materna o leche maternizada enriquecida con hierro, junto con alimentos sólidos y jugos adecuados para la edad, durante el primer año de vida, brindan una nutrición más balanceada.
Casi todos los bebés y niños pequeños toleran bien estas leches maternizadas, si se utilizan. Los lloriqueos y cólicos son problemas comunes. La mayoría de las veces, las leches maternizadas a base de leche de vaca no son la causa de estos síntomas y no es necesario cambiarse a una leche diferente.
La leche maternizada para bebés enriquecida con hierro o la leche materna deben utilizarse hasta que el niño cumpla un año de edad. Los niños de uno a dos años que estén en riesgo de tener sobrepeso deben recibir leche desnatada.
Consulte con un nutricionista profesional o un médico respecto a la dieta de su hijo. Una ligera reducción de las calorías le permitirá al niño "crecer dentro de su peso" sin un cambio rápido en la grasa corporal. La pérdida de peso rápida puede ser peligrosa, particularmente en un niño pequeño, dado que la reducción exagerada de grasa podría dejarlo sin las reservas de energía suficientes para combatir una enfermedad grave. Muchos médicos cuestionan las consecuencias desconocidas y graves de una pérdida rápida de grasa.
Ingesta de productos lácteos sugerida para bebés y niños pequeños:
Ver también: fórmulas infantiles
A.D.A.M., Inc. is accredited by URAC, also known as the American Accreditation HealthCare Commission (www.urac.org). URAC's accreditation program is an independent audit to verify that A.D.A.M. follows rigorous standards of quality and accountability. A.D.A.M. is among the first to achieve this important distinction for online health information and services. Learn more about A.D.A.M.'s editorial policy, editorial process and privacy policy. A.D.A.M. is also a founding member of Hi-Ethics and subscribes to the principles of the Health on the Net Foundation (www.hon.ch).
© 2011 University of Maryland Medical Center (UMMC). All rights reserved.
UMMC is a member of the University of Maryland Medical System,
22 S. Greene Street, Baltimore, MD 21201. TDD: 1-800-735-2258 or 1.866.408.6885