Mantener un balance nutricional no es fácil con comidas rápidas, ya que no hay un control sobre la forma como se cocinan. Por ejemplo, algunas se cocinan con mucho aceite y mantequilla, y es posible que no se tenga opción si se desean con poca grasa.
Las porciones grandes que a menudo sirven en restaurantes también estimulan la ingestión excesiva de comida. Las comidas rápidas igualmente tienden a carecer de frutas y verduras.
En general, las personas que sufren de hipertensión arterial, diabetes y cardiopatía deben ser mucho más cuidadosas en la selección de las comidas rápidas, debido a su alto contenido de grasa, sodio y azúcar.