Reparación de tórax infundibuliforme (tórax en embudo); Reparación de deformidad torácica; Reparación de tórax hundido; Reparación del tórax de zapatero; Procedimiento de Nuss
Es frecuente que los niños permanezcan en el hospital durante una semana. La duración de la hospitalización probablemente dependerá del nivel de molestia después de la cirugía.
El dolor es común después de la operación. Durante los primeros días, su hijo puede recibir analgésicos fuertes a través de una vía intravenosa (en la vena) o a través de un catéter puesto en la columna vertebral (una raquianestesia). Después de eso, el dolor por lo regular se maneja con medicamentos tomados por vía oral.
Su hijo puede tener tubos en el tórax alrededor de las incisiones, los cuales drenan líquido extra que se acumula y ayudan a expandir los pulmones. Estos tubos permanecerán en el lugar hasta que dejen de drenar, por lo regular, después de unos pocos días.
El día después de la cirugía, a su hijo se lo estimulará para que se siente, tome respiraciones profundas, se baje de la cama y camine. Estas actividades ayudarán a la cicatrización.
Al principio, su hijo no será capaz de agacharse, girar o voltearse de un lado a otro. Lentamente, se aumentarán las actividades permitidas.
Cuando su hijo pueda caminar sin ayuda, probablemente estará listo para irse a casa. Antes de salir del hospital, le entregarán una receta de analgésicos para el niño que se la despachan en una farmacia.
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