Transplante de pulmones y corazón
Es una cirugía que se realiza para reemplazar un corazón y unos pulmones enfermos por los de un donante humano.
Las operaciones de trasplante de corazón y pulmón se han realizado desde el año 1980 en los Estados Unidos. En 1997, se realizaron aproximadamente 150 de estas operaciones. Los pulmones y el corazón donados son de una persona que ha sido declarada con muerte cerebral y que permanece con vida artificial. El tejido debe ser compatible, de tal manera que le asegure al paciente la mejor oportunidad de no rechazar los órganos trasplantados.
Mientras el paciente se encuentra bajo anestesia general y sin dolor, se hace una incisión a través del hueso del tórax (esternón). La sangre del paciente se recanaliza a través de tubos a una máquina de derivación corazón-pulmón para mantener la sangre oxigenada y circulante durante la cirugía.
Finalmente, se extraen el corazón y los pulmones del paciente, y se suturan el corazón y los pulmones del donante en su lugar.
El trasplante de corazón y pulmón se puede recomendar para pacientes con:
Los trasplantes de corazón y pulmón no se recomiendan para pacientes que presentan disminución en la función del riñón o el hígado, diabetes mellitus insulino-dependiente u otras enfermedades serias.
Los riesgos que implica cualquier tipo de procedimiento con anestesia son:
Los riesgos que implica cualquier tipo de cirugía son:
Los riesgos adicionales del trasplante son, entre otros:
El trasplante de corazón y pulmón prolonga la vida de un paciente que de otra forma moriría. La operación se realiza solamente en pacientes en los que existe una muy buena oportunidad de éxito y aunque se desconocen los resultados a largo plazo en este momento, la tasa de supervivencia a 5 años es aproximadamente del 40 a 50%.
Al igual que con la mayoría de los trasplantes de órganos principales, es difícil conseguir un donante, la prevención del rechazo, así como el costo de la cirugía y de los medicamentos antirrechazo.
Encontrar un donante para el trasplante de corazón y pulmón es difícil. Los órganos donados deben provenir de una persona que ha sido declarada con muerte cerebral, pero que se lo mantenga con vida artificial y el paciente receptor debe estar en un estado de salud que le permita sobrevivir a la cirugía.
La prevención del rechazo es un proceso continuo. El sistema inmunológico del cuerpo considera los órganos trasplantados como invasores (casi como una infección) y lucha contra ellos.
Para prevenir el rechazo, los pacientes con trasplantes de órgano deben tomar medicamentos antirrechazo (inmunosupresión), tales como ciclosporina y corticosteroides, que reducen (suprimen) la respuesta inmune del cuerpo y disminuyen la posibilidad de rechazo. Estos medicamentos también reducen la capacidad natural del cuerpo para combatir diversas infecciones.
Es de esperarse un período de hospitalización prolongado, ya que la recuperación toma cerca de 6 meses. Es necesario realizar chequeos frecuentes con exámenes de sangre y radiografías por años.
![]() | A.D.A.M., Inc. is accredited by URAC, also known as the American Accreditation HealthCare Commission (www.urac.org). URAC's accreditation program is the first of its kind, requiring compliance with 53 standards of quality and accountability, verified by independent audit. A.D.A.M. is among the first to achieve this important distinction for online health information and services. Learn more about A.D.A.M.'s editorial process. A.D.A.M. is also a founding member of Hi-Ethics (www.hiethics.com) and subscribes to the principles of the Health on the Net Foundation (www.hon.ch). |