Print this page
 Email this page

 Connect with UMMC on:
 Twitter
 Facebook
 YouTube
iPhone

 Share this page:

Bookmark and Share

Home > Medical Reference > Encyclopedia (English)

Toggle: English / Spanish

Dolor cervical - Toda la información

Nombres alternativos

Dolor de cuello; Rigidez en el cuello o cervical

Consideraciones:

El dolor cervical puede empezar en cualquiera de las estructuras del cuello, incluyendo músculos y nervios, al igual que vértebras de la columna y los discos amortiguadores entre ellas. También puede provenir de otras áreas del cuerpo cercanas al cuello, como los hombros, la mandíbula, la cabeza y la parte superior de los brazos.

Cuando el cuello presenta dolor, es posible que la persona tenga dificultad para moverlo, especialmente hacia un lado, lo cual es descrito por muchas personas como cuello rígido.

Si el dolor de cuello compromete los nervios (por ejemplo, espasmos musculares significativos que comprimen un nervio o un disco desplazado que presiona un nervio), la persona puede sentir entumecimiento, hormigueo o debilidad en el brazo, la mano o en otra parte.

Ver también:

Causas:

El dolor cervical común se debe a tensión o distensión muscular y usualmente las actividades diarias son las responsables. Tales actividades son, entre otras: encorvarse sobre un escritorio durante horas, tener una mala postura para ver televisión o leer, colocar el monitor de la computadora demasiado alto o demasiado bajo, dormir en una posición incómoda o torcer y girar el cuello con sacudones cuando se hace ejercicio.

Los eventos traumáticos como los accidentes automovilísticos o las caídas causan lesiones cervicales graves, como fracturas de las vértebras, latigazo cervical, destrucción de los vasos sanguíneos e incluso parálisis.

Otras causas abarcan:

Cuidados en el hogar:

En el caso de causas de dolor cervical menores y comunes:

  • Tome analgésicos de venta libre, como ibuprofeno (Advil, Motrin IB) o paracetamol (Tylenol).
  • Aplique calor o hielo en el área del dolor. Un buen método es usar hielo durante las primeras 48 a 72 horas y luego aplicar calor. Este último se puede aplicar con duchas calientes, compresas calientes o almohadillas térmicas. Tenga cuidado de no dormirse con una almohadilla térmica prendida.
  • Suspenda la actividad física normal durante los primeros días. Esto ayuda a calmar los síntomas y a reducir la inflamación.
  • Realice ejercicios de rango de movimiento lento: arriba y abajo, de lado a lado y de oído a oído, para estirar suavemente los músculos del cuello.
  • Procure que un compañero le masajee suavemente las áreas afectadas por el dolor.
  • Ensaye durmiendo en un colchón firme sin almohada o con una almohada especial para el cuello.
  • Use un collarín cervical suave durante un corto período de tiempo para aliviar la molestia.

Posiblemente sea necesario reducir la actividad sólo durante el primer par de días; luego reanude lentamente sus actividades habituales. No realice actividades que impliquen el levantamiento de cosas pesadas o torcer la espalda o el cuello durante las primeras 6 semanas después de que empiece el dolor. Después de 2 a 3 semanas, reanude lentamente el ejercicio. Un fisioterapeuta puede ayudarle a decidir cuándo empezar los ejercicios de estiramiento y fortalecimiento y cómo hacerlos.

EVITE los siguientes ejercicios durante su recuperación inicial, a menos que el médico o el fisioterapeuta le digan que no hay problema:

  • Trote deportivo
  • Fútbol
  • Golf
  • Ballet
  • Levantamiento de pesas
  • Levantamiento de piernas al acostarse boca abajo
  • Abdominales con las piernas estiradas (en lugar de las rodillas dobladas)

Cuándo contactar a un profesional médico:

Busque ayuda médica inmediata si tiene fiebre y dolor de cabeza, y si su cuello está tan rígido que no puede tocarse el pecho con su mentón. Esto puede ser meningitis. Llame al número local de emergencias (como el 911 en los Estados Unidos) o trasládese a un hospital.

Llame al médico si:

  • Los síntomas no desaparecen en una semana con cuidados personales.
  • Presenta entumecimiento, hormigueo o debilidad en el brazo o en la mano.
  • El dolor en el cuello fue causado por una caída, un golpe o una lesión (si usted no puede mover el brazo o la mano, procure que alguien más llame al número local de emergencias, como el 911).
  • Presenta inflamación de los ganglios o una protuberancia en el cuello.
  • El dolor no desaparece con dosis regulares de analgésicos de venta libre.
  • Tiene dificultad para deglutir o respirar junto con el dolor en el cuello.
  • Presenta dolor que empeora al acostarse o que lo despierta en la noche.
  • Tiene un dolor tan fuerte que no le permite estar cómodo.
  • Pierde el control de esfínteres (incontinencia)

Lo que se puede esperar en el consultorio médico:

El médico llevará a cabo un examen físico y hará preguntas detalladas acerca del dolor de cuello, incluyendo la frecuencia con la cual ocurre y su intensidad. Otras preguntas pueden abarcar:

  • ¿Se localiza el dolor en la parte frontal, posterior o lateral del cuello?
  • ¿Afecta ambos lados por igual?
  • ¿Cuándo apareció el dolor cervical por primera vez?
  • ¿Está presente todo el tiempo o aparece y luego desaparece?
  • ¿Puede tocarse el pecho con el mentón?
  • ¿Qué hace que el cuello se sienta mejor? ¿Qué lo hace empeorar?
  • ¿Presenta debilidad o rigidez cervical?
  • ¿Tiene otros síntomas como entumecimiento, hormigueo o debilidad en el brazo o en la mano?
  • ¿Presenta inflamación de los ganglios o una protuberancia en el cuello?

Estas preguntas le ayudan al médico a determinar la causa del dolor de cuello y si es probable que mejore rápidamente con medidas simples como hielo, analgésicos suaves, fisioterapia y ejercicios apropiados. La mayoría de las veces, el dolor de cuello mejorará en 4 a 6 semanas usando estos métodos.

El médico probablemente no ordenará ningún examen durante la primera visita, a menos que usted tenga síntomas o una historia clínica que sugieran un tumor, infección, fractura o un trastorno neurológico grave. En ese caso, se pueden hacer los siguientes exámenes:

Si el dolor se debe a un espasmo muscular o el pinzamiento de un nervio, es probable que el médico prescriba un relajante muscular y posiblemente un analgésico más potente. Los medicamentos de prescripción médica no son necesariamente mejores que los de venta libre. Es posible que el médico prescriba un collar cervical o, en caso de una lesión nerviosa, puede remitir al paciente a consulta con un neurólogo o un neurocirujano.

Si se sospecha de meningitis, lo enviarán a una unidad de emergencia para exámenes adicionales, antibióticos e ingreso al hospital.

Prevención:

  • Utilizar técnicas de relajación y ejercicio regular para prevenir estrés y tensión indeseables en los músculos del cuello.
  • Aprender ejercicios de estiramiento para el cuello y la parte superior del cuerpo. El estiramiento se recomienda todos los días, especialmente antes y después del ejercicio. Un fisioterapeuta puede ser de mucha ayuda en este aspecto.
  • Si usted tiende a sufrir de dolor cervical por el ejercicio, aplique hielo en el cuello después de la actividad física.
  • Asegurarse de adoptar una buena postura, especialmente al sentarse frente a un escritorio la mayor parte del día, manteniendo un apoyo en la espalda. Ajuste el monitor de la computadora al nivel de los ojos, con lo cual se evita tener que mirar continuamente hacia arriba o hacia abajo.
  • Si usted trabaja con una computadora, estire el cuello cada hora más o menos.
  • Utilizar un juego de audífonos cuando está al teléfono, especialmente si el hecho de responder o usar éste aparato es parte principal del trabajo.
  • Al leer o digitar documentos en el escritorio, colóquelos en un sujetador a nivel del ojo.
  • Evaluar las condiciones de sueño. Asegúrese de que la almohada esté brindando el apoyo apropiado y cómodo para el cuello y la cabeza, y es probable que se requiera una almohada especial. Asimismo, verifique que el colchón sea lo suficientemente firme.
  • Utilizar cinturones de seguridad y cascos para bicicleta con el fin de prevenir lesiones.
  • Reviewed last on: 7/10/2009
  • C. Benjamin Ma, MD, Assistant Professor, Chief, Sports Medicine and Shoulder Service, UCSF Dept. of Orthopaedic Surgery. Also reviewed by David Zieve, MD, MHA, Medical Director, A.D.A.M., Inc.

Referencias

Devereaux MW. Neck pain. Med Clin North Am. 2009;93:273-284.

Graham N, Gross A, Goldsmith CH, Klaber Moffett J, Haines T, Burnie SJ, et al. Mechanical traction for neck pain with or without radiculopathy. Cochrane Database Syst Rev. 2008 Jul 16;(3):CD006408.

La información aquí contenida no debe utilizarse durante ninguna emergencia médica, ni para el diagnóstico o tratamiento de alguna condición médica. Debe consultarse a un médico con licencia para el diagnóstico y tratamiento de todas y cada una de las condiciones médicas. En caso de una emergencia médica, llame al 911. Los enlaces a otros sitios se proporcionan sólo con fines de información, no significa que se les apruebe. © 1997- A.D.A.M., Inc. La reproducción o distribución parcial o total de la información aquí contenida está terminantemente prohibida.
adam.com