Epífora; Lagrimeo: aumento
Se debe tener presente la causa del lagrimeo. Si siente sequedad y ardor ocular y después empieza a lagrimear, se recomienda el uso de gotas oculares antes de que ocurra el lagrimeo, lo cual previene el lagrimeo reflejo.
Si se presenta prurito y molestia en los ojos, se debe considerar que la causa es una alergia. Los antihistamínicos de venta libre pueden ser de utilidad. Una secreción mucosa de los ojos u ojos rojos pueden ser indicaciones de un conducto lagrimal bloqueado o de un problema con los párpados.
El lagrimeo no es una condición de emergencia, pero sí puede causar bastante molestia y, por lo general, se puede tratar.
El médico elabora la historia clínica y le realiza un examen ocular.
Algunas de las preguntas de la historia médica que documentan en detalle el aumento del lagrimeo son:
El examen físico puede incluir una evaluación ocular minuciosa.
Algunos de los exámenes diagnósticos que se pueden realizar son:
Intervención:
Una vez que se han explicado los síntomas, por lo general se esclarece la causa. Es posible que el tratamiento sea a base de gotas oculares, antibióticos o antihistamínicos tópicos o incluso la cirugía.
Si existe la posibilidad de obstrucción en el sistema lagrimal, el médico puede usar una sonda para examinar el sistema de drenaje lagrimal, lo cual no produce dolor y, si existe una obstrucción, generalmente se requiere cirugía para corregir el problema. La posición inadecuada de los párpados también se puede resolver con cirugía menor.