Pérdida del olfato; anosmia
El deterioro del olfato es la pérdida total o parcial del sentido del olfato.
La pérdida del sentido del olfato es generalmente el resultado de la obstrucción o congestión nasal y no es grave, pero en ocasiones puede ser un signo de un trastorno del sistema nervioso (neurológico). Esta afección puede no tener una causa obvia.
Algo de pérdida del olfato se presenta normalmente al envejecer. En la mayoría de los casos, no hay una causa obvia o inmediata y no hay un tratamiento.
Es común que se presente la pérdida temporal del sentido del olfato durante los resfriados comunes y las alergias nasales, como la fiebre del heno (rinitis alérgica), al igual que después de una enfermedad viral.
A menudo se pierde el sentido del olfato con los trastornos que impiden que el aire llegue hasta el área de la nariz donde se localizan los receptores olfativos (la placa cribriforme ubicada en la parte superior de la nariz). Dichos trastornos pueden abarcar pólipos nasales, deformidades del tabique nasal y tumores nasales.
Otros trastornos que pueden producir una pérdida del sentido del olfato abarcan:
Muchos medicamentos pueden cambiar o disminuir la capacidad para detectar olores.
La mayoría de las personas que pierde el sentido del olfato todavía puede diferenciar los sabores salado, dulce, agrio y amargo, los cuales son percibidos en la lengua. Sin embargo, es posible que carezcan de la capacidad para diferenciar otros sabores. Algunos condimentos, como la pimienta, pueden afectar los nervios faciales y se pueden sentir más que olerlos en sí.