Pérdida del control de la vejiga; Micción incontrolable; Micción no controlable; Incontinencia urinaria
Se debe visitar al médico para una evaluación inicial y para crear un plan de tratamiento. Las opciones varÃan dependiendo de las causas y del tipo de incontinencia. Afortunadamente, hay muchas cosas que se pueden hacer para manejar este problema.
Los siguientes métodos se utilizan para fortalecer los músculos del piso pélvico:
Para encontrar los músculos pélvicos cuando se comienzan a hacer por primera vez los ejercicios de Kegel , se detiene el flujo de la orina a mitad de la micción. Los músculos que se necesitan para hacer esto son los del piso pélvico. NO hay que contraer los músculos abdominales, de los muslos ni los glúteos y NO se deben hacer demasiados de estos ejercicios, dado que esto puede fatigar los músculos y empeorar la incontinencia.
Existen dos métodos llamados biorregulación y estimulación eléctrica que pueden ayudar a aprender a hacer los ejercicios de Kegel. La biorregulación utiliza electrodos colocados en los músculos del piso pélvico que proveen regulación cuando están contraÃdos y cuando no lo están. La estimulación eléctrica utiliza una corriente de bajo voltaje para estimular los músculos del piso pélvico. Esto se puede hacer en casa o en una clÃnica por 20 minutos cada 1 a 4 dÃas.
La biorregulación y la estimulación eléctrica no serán necesarios una vez que se hayan identificado los músculos del piso pélvico y dominado los ejercicios.
Los conos vaginales pueden mejorar el desempeño de los ejercicios de Kegel en las mujeres. También hay otros dispositivos para la incontinencia disponibles.
Para el goteo y pequeños accidentes se deben utilizar prendas interiores y parches absorbentes. Hay muchos productos bien diseñados en el mercado que pasan completamente inadvertidos para todo el mundo.
Otras medidas por tomar incluyen:
El médico podrá recomendar medicamentos o cirugÃa si las medidas caseras no están funcionando o si los sÃntomas están empeorando.
Los medicamentos que se pueden prescribir incluyen drogas para relajar la vejiga, incrementar el tono muscular y para fortalecer el esfÃnter.
Se puede requerir cirugÃa para la eliminación de una obstrucción o deformidad en el cuello de la vejiga o en la uretra. La operación de suspensión uterina o pélvica puede ser necesaria en algunas mujeres. Los hombres pueden requerir una prostatectomÃa (eliminación de la próstata). En ocasiones, la incontinencia se puede manejar mediante esfÃnteres artificiales que consisten en manguitos sintéticos que se colocan quirúrgicamente alrededor de la uretra para ayudar a retener la orina.
Las personas con incontinencia urinaria por rebosamiento, asà como los que no pueden vaciar completamente la vejiga pueden usar catéteres, pero este procedimiento expone a la persona a una infección potencial.
PREVENCIÓN
Hacer los ejercicios de Kegel mientras se está embarazada y poco después del parto puede ayudar a prevenir la incontinencia relacionada con el parto.
Se debe hablar de la incontinencia con el médico. Los ginecólogos y los urólogos son los especialistas más familiarizados con esta afección y son quienes pueden evaluar las causas y recomendar los métodos de tratamiento.
Se debe llamar al número de emergencia local (como el 911 en los Estados Unidos) o acudir a la sala de urgencias más cercana si cualquiera de los siguientes sÃntomas acompaña una pérdida súbita del control de la orina.
La persona debe llamar al médico si:
El médico realizará la historia médica y hará un examen fÃsico, enfocándose en el abdomen, los genitales, la pelvis, el recto y el sistema neurológico.
Las preguntas de la historia médica pueden ser, entre otras:
Los exámenes de diagnóstico que pueden realizarse son:
Se pueden realizar otras pruebas para descartar una debilidad pélvica como causa de la incontinencia. Una de esas pruebas es la denominada prueba del hisopo o Q-tip , en la que se miden los cambios en el ángulo de la uretra cuando está en reposo y cuando hace esfuerzo. Si el cambio de ángulo es mayor a los 30° significa que hay una debilidad significativa en los músculos y tendones que sostienen la vejiga.
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