Si la afección es congénita, generalmente se diagnostica al momento de nacer. Si nota que este problema se está desarrollando, consulte con el médico.
El médico llevará a cabo un examen físico, el cual puede incluir atención adicional a las manos y los pies.
El médico igualmente solicitará la historia clínica. Algunas de las preguntas de la historia clínica pueden ser:
El médico puede ordenar otros estudios, como una electromiografía (EMG) o estudios de conducción nerviosa para evaluar el daño al nervio.
TRATAMIENTO
El tratamiento depende de la causa de la deformidad y puede abarcar: